Si algo puede escribirse sobre Clavicular

Clavicular es nuestro espíritu de época.

Share
Si algo puede escribirse sobre Clavicular

Intenté escribir sobre Clavicular hace unos meses, cuando todo el mundo estaba escribiendo sobre él pero no había demasiado que decir. Luego de su arresto apresuré algunos párrafos burlones que no pretendían configurar un análisis.

Por ese entonces, Clavicular era una mera curiosidad. Un personaje excéntrico que, en el mejor de los casos, le ponía un nombre y un rostro a una sub-subcultura digital realmente irrelevante.

El mapa no es el territorio. Es tan fácil hipersticionar una tendencia que un acontencimiento digital ya ha dejado de ser realmente un acontecimiento. No todo lo que sucede en internet sucede-sucede.

Inicialmente, Clavicular resultó interesante por su insistencia en ser superficial - en pensarse a sí mismo y a los demás sólo como potenciales portadores de rasgos bellos. Los hombres tenemos una tendencia a categorizar y etiquetar, y a convertir esas categorías en prisiones. Esto se ve particularmente en los ámbitos homosexuales, donde un twink no es un otter y un oso no es un twunk y un activo no es un pasivo. Siervo de esta tendencia, Clavicular ayudó a popularizar una doctrina neo-frenológica de la belleza masculina.

Clavicular nació en los foros de incels, donde se viene arguyendo desde hace décadas que las mujeres son superficiales y sólo fingen amar a los hombres por su dinero, por su poder, o por su físico. El dinero está sucio, el poder es peligroso - vayamos al gimnasio.

Pero, más allá de una curiosidad del internet profundo, Clavicular no me resultaba particularmente relevante. Ni siquiera me resultaba de interés para mis escritos sobre las enrarecidas relaciones entre los hombres y las mujeres. Clavicular le escapa al amor y tampoco parece interesarle demasiado el sexo. Para Clavicular, el culto al cuerpo es un fin en sí mismo. Clavicular es un esteta. Clavicular no es dionisíaco, es puramente apolíneo.

Hace unas semanas comenzaron a circular artículos denunciando la estrategia de marketing que popularizó al joven - el "clipping". Miles de ciudadanos digitales atrapados en los bolsones de miseria del sur global dedican horas a recortar y distribuir clips de las transmisiones en vivo de Clavicular - porque Clavicular es un IRL streamer, es decir, alguien que transmite su día a día en Kick.com, una plataforma de streaming de moderación flexible, que funciona como el motor de marketing del casino virtual Strike.

Clavicular es un narciso asexuado, elevado a cierta fama virtual por el trabajo a destajo y las apuestas clandestinas. Clavicular es el hombre de la década. Por más que lo intente, no puedo pelearme con su relevancia: Clavicular es un artefacto cultural increíble.

Pero, como fuese - Clavicular comenzó a interesarme hace unos días, luego de que revelara que se había operado la nariz. La rinoplastía ha sido polarizante. Personalmente, creo que se veía mejor antes, y no son pocos los internautas (humanos y artificiales) que concuerdan conmigo.

Me seduce la idea de alguien que persigue una imagen de sí mismo tan obsesivamente que termina destruyendose, un narciso invertido, que se ama pero no puede mirar su rostro demasiado tiempo sin que se deforme. Clavicular podría ser un héroe romántico, ¿Lo sabe?

Para merecer el rótulo, debería poder morir por amor. Cada época tiene su moda, su arquitectura, sus paletas de colores, su sonido, y su forma de ejercer la sexualidad. El acto sexual de nuestra época es la masturbación. No me crean a mí, creanle a Harper's Magazine. Tiene sentido entonces que el amor que mate a Clavicular sea amor por sí mismo. Si no, ¿Por quién moriría? ¿Por ustedes?