El cupo es para las chicas

Me llega una notificación de Change.org, página donde alguna vez firmé una petición y que, desde entonces, me atosiga vía correo electrónico. Los mails de Change.org merecen una nota aparte. La plataforma se garantiza una tasa de apertura de emails saludable, camuflando su mensajería tras el nombre del autor de la petición. Sus asuntos son bastante buenos también – enigmáticos.Uno … Seguir leyendo