La Cuestión Furry

Puedes odiarlos o adorarlos, pero no ignorarlos (por más que lo intentes). Examinamos de cerca el fenómeno furry.

La Cuestión Furry

Advertencia: cantidades inconmensurables de cringe, los furris no parecen provocar otra cosa, pero tratemos de resistir.

“¿Por qué hablarías de esto?” se preguntarán algunxs, y mi respuesta es que creo que hay una discusión interesante que dar desde la Furry fandom con respecto a la identidad, sexualidad, cultura de internet y transhumanismo. Además, escribo lo que quiero, loco. Y no, no soy furry, si es necesario aclarar.

Para quienes no sepan de qué estoy hablando: Seguramente habrán notado ciertos personajes (dibujados o [dios nos perdone] cómo disfraces) que poseen un cuerpo humanoide mientras que, al mismo tiempo,  presentan algunas características animales. Hay de todo tipo: hombres-perro, mujeres-gato, hombres-león, mujer-conejo, etc. Se entiende la idea. Pero las ideas de sexualidad, género y humanidad, en el furry se desdoblan. Esta gente no tiene límites.

Ni siquiera necesitan ser animales antropomórficos mamíferos, también pueden ser animales fantásticos o inclusive extintos. Usualmente dibujados en estilo anime (que incluye en sus producciones a veces animales antropomórficos, como, por ejemplo, InuYasha -2000-, Hyper Police -1997- o Re:Zero -2015-. Para la gente pretenciosa, los años son estrenos del anime, no manga), suelen ser visualmente atractivos, y se juega a veces con la barrera entre lo humano y lo no-humano: en ciertos casos es opcional que tengan cola de animal, otras veces, es opcional que tengan cara humana. A veces están cubiertos de pelo, otras, el pelo queda para señalar ciertos lugares como forma de señalar erotismo.

La revolución industrial y sus peludas consecuencias.

Sé que debe sonar totalmente cringe lo que estoy describiendo para algunas personas, sin embargo estas producciones movilizan. Al menos por motivos de diversión, podríamos tomarlo en serio por un momento. Después de todo, ¿No son acaso los furries una consecuencia tecnológica?

“We can no longer adopt a wait-and-see attitude if we want to remain in control of our destiny and the developments that could shape it. Rather, we must pay equally as much attention to what it will mean to be or remain human in the future (i.e. what defines us as humans) as we spend on developing infinitely more powerful technologies that will change humanity forever.”

—Technology vs. Humanity, Gerd Leonhard.

no es más que una cuestión moderna me atrevería a decir, simplemente comodificada y enmarcada en nuevas formas que la hacen accesible y masiva. Si echamos un vistazo a la historia, ha habido roles dentro de ciertas sociedades, de carácter religioso, que trataban de entrar en comunicación con la naturaleza, entenderla, usarla de tal forma que pueda ayudar tanto al ambiente como a la sociedad, ¿Y no son acaso también el minotauro, los faunos, los centauros, las criaturas mitológicas del pasado, un testimonio adicional de cómo la línea entre lo humano y no-humano se desdobla? ¿No son los humanos modificados genéticamente para tener características animales en la ciencia ficción una forma de correr los límites de lo humano con su entorno natural, mientras su sociedad se vuelve cada vez más artificial? Una forma de nostalgia, como la podemos ver en narrativas conservadoras. Return to monkey.

Dark Angel, una serie de ciencia ficción de culto, mostrando furry positivity.

En la actualidad se hace mucho énfasis en que los furros son algo inherentemente sexual. Sin embargo, me atrevo a decir que lo sexual depende del contexto, no de que algo sea inherentemente sexual. ¿Es algo sexual solo porque se puede usar sexualmente? , ¿No es acaso toda nuestra sociedad tecnológica moderna muy…horny en todas sus formas?

cómo que de repente quiero comprar un Clio

Dentro de estas comunidades, después de todo, hay adultos, no solo jóvenes, y correr los límites de nuestra y correr los límites de la curiosidad dentro de los parámetros de nuestra misma identidad (aún si es una exploración divertida, sin ninguna seriedad) genera resultados muy interesantes. Mucha gente en el fandom furry es LGBT, con un entendimiento particular de la formación de la percepción propia y como te perciben lxs demás. Y no es que los furris sean algo sexual per sé, sino que toda la sociedad lo es, y ya de por si a los furris se los tiene como algo profano. Si encima le añadimos lo sexual, irremediablemente esas capas una encima de otra hacen que la percepción de la gente sobre los furries sea negativa. Después de todo, el término “degenerados” es un término muy amplio. El fenomeno furry expresa y mueve los limites de la percepción. Algunas de estas expresiones son de poder, otras de delicadeza. Indagando, encontré éste escrito relacionando a las catgirls con las mujeres transgénero.

Sin embargo, razones no faltan ver éste fenómeno con desconfianza.

“Se comportan cómo animales”

Quienes comparten estos intereses en común van a convenciones, en este caso llamadas “furrycons” (no, no busquen el arma todavía). Estas convenciones son, normalmente, lugares para conocer gente, a tus ídolos, compartir arte, etc. No suelen ser algo que llamen mucho la atención, pero en septiembre del año 2015 (cómo registra Internet Historian) ocurrió un evento que aún permea el imaginario socio cibernético. Este acontecimiento fue denominado “rainfurrest”, y derivó en un desastre: mientras avanzaba la convención, muchos participantes comenzaron a embriagarse y drogarse incontrolablemente. Desactivaron los detectores de humo de las habitaciones, sabotearon las cañerías de uno de los baños -provocando inundaciones-, defecaron en las piscinas, hubieron miembros detenidos por abuso sexual, comas alcoholicos, pañales tirados por doquier…¿Necesito seguir? Desde entonces, el hotel Hilton prohibió futuras “furrycons”, y de ahí, otras cadenas de hoteles en Seattle prohibieron convenciones similares.

Que provocó que este incidente en particular tome tales desastrosas proporciones es motivo de estudio…para alguien más fuerte que yo. Pero asumo que la culpa no es de los disfraces de zorros. Y ciertamente no es el único incidente que le ha precedido mala reputación a quienes deciden portar un fursuit. Aún así, estos incidentes no hicieron que el movimiento furry sea menos popular, pero si daba munición para ser más criticado. Teniendo en cuenta estos factores, ¿cómo podría llegar a avanzar el movimiento?

¿Sus hijos serán furros?

Les ofrezco una visión breve. Mi animal interior me dice que, si las modificaciones corporales siguen escalando en tanto complejidad, especificidad como accesibilidad, y le llega esto a las elites de tal forma que se populariza entre las demás esferas (reducido en algunas palabras los procesos y reglas por los que se rigen las modas), puede haber una furry frenzee. Dependiendo de su producción (y qué es el capitalismo sino sobreproducción), si mucha gente puede desearlo y adquirirlo, entonces sucederá. Ya hay auriculares de gatos, no se detendrá ahí, piensen en cosas más permanentes.

Sin embargo, ¿no suena a una especie de argumento slippery slope? mismo argumento que usaban contra los homosexuales en su lucha por la legalización del matrimonio igualitario hace apenas ya 10 años, de hecho:

“Hago hincapié en esto basándome en lo que para mí fueron dichos poco felices de la señora diputada Gil Lozano en la reunión conjunta de las comisiones, cuando dijo “¿Por qué no pensamos en uniones de tres o cuatro personas? ¿Por qué no nos animamos a una vida de placer?” Luego hizo alusión a la zoofilia, al decir que nos debemos permitir hacer el amor con un perro, si el perro está de acuerdo. Sinceramente, señor presidente, no podría describir mi estado y mi frustración al escuchar esas palabras y, sobre todo, mi impotencia al pensar que en ese momento morían en el mundo miles de mujeres y niños a causa de esas perversiones. Entonces, tengamos cuidado con el mensaje que damos a la gente y a los chicos.”

—Sra. Bianchi, Ivana Maria (San Luis), debate por la legalización del matrimonio igualitario en el 2010.

Sin embargo, no llegó a ocurrir. Sigue siendo un disparate preocuparse por eso. Nisiquiera podemos decir que los furros están a favor de la bestialidad, porque incluso si són una exploración de lo sexual-animal, estamos de hablando de humanos con humanos con estetica animal, no de humanos con animales (que dicho sea de pasó...siempre ocurrió, siempre ocurrirá, y me aventuro a decir que si tanta bolilla se le da al tema del concentimiento, siempre será reali8zado a escondidas por gente inadaptada como debe ser). Así que abandonen la visión anterior, que no era más que una apelación al bias de confirmación que tenemos todos, porque la verdad es que esto no es una celebración o una condena a los furros. De hecho, de hacerse más popular lo furry, ¿Qué tipo de sociedad sería esa? La identidad colectiva humana, después de todo, se hace también gracias a lo animal.

“Technological advances are being combined and integrated. Game-changing advances such as machine intelligence and deep learning, the IoT, and human genome editing are beginning to intersect and amplify each other. They are no longer applied just in specific individual domains—instead they are causing ripples across a multitude of sectors. For example, advanced human gene editing technologies such as CRISPR-Cas9 may eventually allow us to beat cancer and dramatically increase longevity. These are developments that would upend the entire logic of healthcare, social security, work, and even capitalism itself.”

—Technology vs. Humanity, Gerd Leonhard.