El diablo encuentra trabajo – N°003

Apenas vamos por la tercera entrega y ya temo ser redundante. Esta semana, El Discurso™ fue un tanto… ¿Opaco? Pero, oh bueno — Ya he hecho un compromiso, y la consistencia es vista como virtuosa, incluso cuando es consistencia en el error. Esto no puede sino recordarme a cierta observación brillante que hizo Nabokov en El libro

El diablo encuentra trabajo - N°002

Bienvenidx, lector/x, a una nueva edición del semanario de la alegría. De la miríada de acontecimientos poco felices que nos acosaron esta última semana, tomaré apenas tres, y los abordaré de la forma más genuina posible: Sin subirme a pedestales que no me correspondan, y sin pretender visiones menos ambiciosas que aquellas de las cuales,

El diablo encuentra trabajo - N°001

“ El diablo siempre encuentra trabajo para las manos ociosas.”  — Viejo dicho anglosajón Quizás este no sea el comienzo ideal para este argumento. Hoy en día, para ponerlo en una frase vaga y fácil de malinterpretar como un chiste sobre onanismo, nuestras manos rara vez están ociosas.  Mi punto no es que manos ociosas