El diablo encuentra trabajo – N°007

Me permitiré el lujo de ser breve. Esta semana, micropolémicas sobre la sexualidad ajena fueron ahogadas por una gran polémica: El paquete legislativo que se aprobó hace apenas unas horas, siniestramente apodado “Argentina Solidaria”. 

Mediante este, básicamente, se ajusta sobre la clase media en pos de pagar nuestra deuda con el FMI — Oh, bueno, de allanar el camino para un eventual pago de la deuda. 

Keeping up with the Joneses en la Argentina Corporativa

Esta semana terminó de revelarse lo obvio: El retorno del asado es en realidad el gobierno ajustador que la situación demanda. Quienes enarbolaron la bandera de un Estado elefantiásico ahora están dispuestos a congelar las jubilaciones y vender las paritarias. Mientras tanto, se bajan las retenciones a las petroleras y la vida es buena para los grandes capitales.

En estos últimos días, hubo una pequeña “tormenta de arena” sobre la situación de los exportadores, de los usuarios de servicios digitales de suscripción, y de quienes tenían planeadas vacaciones en el extranjero.

El mismo grupo humano que planteaba comer asado y recordaba con lágrimas de ira mejores épocas, en las que había podido conocer Nueva York, Roma o París, ahora condena como parte de una casta repugnante a quienes pertenecen a su mismo estrato social, pero no están dispuestos a pagar por la crisis. La clase media no tiene que pagar por la crisis, la clase política tiene que pagar por la crisis. ¿Por qué? Porque la causaron.

El cambio de gobierno no fue más que un gesto. El poder es el mismo, y el hecho de haya gente migrando entre partidos antagonistas lo evidencia. La clase política, sea PJotista o se plantee como opositora es una sola cosa, una sola cosa que debe ser reemplazada por algo superador. ¿Qué cosa en particular? Se verá con el desenvolvimiento de la historia. No soy ningún Nostradamus Marolio.

Hoy, pocas cosas son claras. Pero las que lo son, son indiscutibles:

El viejo-nuevo gobierno de siempre está ajustando a la clase media (¡Y a los tan llorados jubilados!), para pagar la deuda externa. A la lejanía, puede apreciarse el murmullo del imperialismo Chino/Ruso/Norteamericano. La realidad es el avance de la megaminería y Dugin hablando en la CGT.

El pase entre Cambiemos y el Frente de Todos fue un gesto. Se pasó de una crisis asintomática a un endeudamiento brutal y una aceleración de la inflación. Entonces, con un país regalado, puede terminarse de diezmar a la población. Básicamente, ahora viene el imperialismo.

Mientras tanto, ajustando a nuestros vecinos -dejando indemnes a los grandes capitalistas y a la propia clase política- y vilificando a la clase media que votó al Pro como culpable de una debacle que habría sucedido de todas formas, el kirchnerismo, con su impronta pequeñoburguesa, se manifiesta como una suerte de “keeping up with the Joneses”. Sí, que Karina de Finanzas no pueda irse de vacaciones de Brasil. ¡Si es una yegua! ¡¿Viste cómo le habló a Juan de IT?! ¡Inexcusable! ¡Si Juancito es un amor!

El FIT dista de ser perfecto, por supuesto, pero es el único partido que está proponiendo políticas de clase serias en Argentina. Recomiendo darse una vuelta por el perfil de Twitter de Gabriel Solano. Aquí algunos highlights:

En conclusión, como bien articuló una lectora:

Que Dios nos guarde.

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