Ciberiluminismo: Por qué es relevante

Se ha elucubrado ya varias veces sobre qué es el Ciberiluminismo, y las definiciones del término han ido siempre de la mano de contenido humorístico y visualmente agradable, pero teóricamente escueto. Por lo tanto, voy despejar algunas dudas, como para no tomar a nadie por sorpresa.

Si nos retrotraemos a la arcaica pero hoy muy útil definición de izquierda y derecha, podemos esbozar crudamente que el Ciberiluminismo (CEg) es la izquierda (o sea, los jacobinos) y el movimiento Neorreaccionario (NRx) es la derecha (o sea, los girondinos). Ambos buscan un cambio de régimen, lo presumen necesario y saben que quedarse en el mismo lugar, ser conservadores es una traición a la misma idea de cambio.

No obstante, ambos plantean una necesidad en abrevar de elementos teóricos y estéticos que se encuentran en el pasado: el ideario de la ilustración para el CEg y el feudalismo/monarquismo para el NRx. Éstos últimos me acusarán de ser muy reduccionista, y están en lo correcto, pero para más información siempre pueden usar Google.

Ahora bien, la razón de ser del Ciberiluminismo radica en que considera a la izquierda existente en el hemisferio sur como una entidad muerta, política y teóricamente hablando y que por ende ese lugar debe ser ocupado cuanto antes. De lo contrario, las fuerzas de la irracionalidad impondrán su discurso, llevando a la sociedad a una nueva era oscura.

Nuestros constantes ataques a las personas más ricas del mundo pueden conducir a la interpretación errada de que no queremos que haya personas ricas. Vale la aclaración, entonces: la idea de que un individuo amase una fortuna comparable a la de una nación mediana sólo es posible recibiendo un trato especial por parte del Estado, y la sola existencia de semejante poderío económico atenta contra cualquier aspiración de libertad posible. El Contrato invita a los individuos a reflexionar respecto a cómo las posiciones de poder pueden ser ejercidas de formas éticamente más saludables. El CEg no juzga la reacción que la sociedad pueda tener ante ellos.

Entendemos también que el ya citado vínculo entre ese poder económico y los representantes políticos sólo puede romperse por la fuerza, ya que, sesgados por sus propios intereses, ambos agentes son incapaces de ver cómo están afectando al resto de la sociedad, mediante impuestos y regulaciones absurdas, castigando a cada paso al trabajador; mediante vigilancia legal e ilegal, y fuerzas de seguridad corrompidas y degradadas.

Nos proponemos entonces construír desde cero una narrativa que explique el presente de desarraigo e incertidumbre, y que pueda proponer una salida por encima al laberinto. Los ejes del CEg serían, presentados de forma muy anárquica:

  • La libertad económica, dado que sólo en una estructura productiva libre las personas pueden serlo también. Por tanto, entendemos que esa libertad sólo puede ser garantizada por una institución (Estado) que proteja a los agentes más pequeños de posibles relaciones asimétricas. El Ciberiluminismo se opone tajantemente al corporativismo, a los monopolios y a la cartelización.

  • Dado el anterior punto, darle demasiado poder a un Estado vuelve peligrosas esas mismas relaciones, porque la recompensa por corromperlas es muy alta. Por tanto, avalamos la jerarquización de las responsabilidades de un Estado al nivel más mínimo posible. La ciudad-estado es la unidad utópica por excelencia del Ciberiluminismo.

  • El CEg no reniega de Dios. Lo acepta como inconmensurable. Por tanto, no jode con [él/ella/elle/eso] ni en su nombre.

  • La violencia es inevitable como agente en la historia. No renegamos de ella. La sociedad puede recurrir a la violencia si se rompe El Contrato.

  • No todos los seres humanos nacen iguales. La razón de ser del Ciberiluminismo es que todas las personas se traten como si fuesen iguales, y que, incluso si una característica es predominante en una demográfica, esta no esa atribuída a todos sus miembros. Creemos en la redención del espíritu humano.

  • La avaricia es motor y freno de una sociedad. Es necesario que El Contrato contemple límites para ella. Condenamos la usura.

  • El desarrollo de la ciencia y la tecnología debe ser ilimitado, y consideramos que su contribución a las posibles soluciones de los problemas del hoy es inestimable. Avalamos la tecnología nuclear, los OGM y observamos con un cauto interés el fenómeno de las criptomonedas. El Ciberiluminismo apoya todo proyecto relativo a modificar el cuerpo humano para su mejora en términos biológicos y cognitivos.

Por todo esto, creemos fundamental que la izquierda abandone sus prácticas arcaicas, sus discursos que ya no interpelan a nadie, y deje de esperar las condiciones de revolución que no van a llegar nunca más. Es momento de comenzar a pensar en el futuro.

Si no es ahora, ¿Cuándo?

Androide con escasa formación académica y agudo sentido de la intuición. Mis intereses son tan diversos como mis contradicciones; World War II Nerd. Asesora de asuntos aleatorios.

Comments

  • 12/09/2019

    excelente, por fin siento una voz que me representa bastante más de lo que estoy acostumbrada. Gracias.

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  • 12/09/2019
    Maximiliano De Pietro

    ¿Por qué ciber?

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